sábado, agosto 02, 2008

si, Lammas, Lughnasadh


para la novia y el novio
que la abundancia sea con y en ellos


Ha pasado la Noche de San Juan, Litha o la Noche del Medio verano. En el solsticio las puertas de los mundos se abrieron una vez más para dejar pasar los efluvios mágicos del otro mundo y se han vuelto a cerrar, al apagarse las hogueras de esa fiesta ígnica. Las Hadas y demás seres que habitan esa dimensión accesible en esa noche especial, cargan el ambiente de un hálito sobrenatural que impregna la tierra y se dice que las plantas venenosas pierden sus propiedades dañinas y las medicinales multiplican sus virtudes, por lo que ésta es la mejor noche del año para recolectarlas. Mas la Rueda en su continuo giro nos coloca ahora en el punto en que las noches empiezan a alargarse y nuestro verano mengua. En buena parte del planeta el ciclo agrícola llega a uno de sus puntos culmines y la tierra pare el grano que alimenta a sus criaturas.
Este es el primero de tres festivales de la cosecha y se asocia al grano maduro. Aquí haré una relación de algunas formas de celebrar este triunfo agrícola en el mundo, triunfo que todos debemos honrar: la primera cosecha.
Una de las cuatro grandes celebraciones de la Rueda, a ¼ del año a partir de Beltane. Su punto astrológico es cuando estamos a 15° en Leo, aunque tradicionalmente se efectúa desde finales de julio a los primeros días de agosto. Este es un punto de poder del Zodiaco, simbolizado por el León, una de las 4 figuras tetramorfas de las cartas de El Mundo y la Rueda de la Fortuna del Tarot (las otras on el Toro, el Águila y el Espíritu Humano). Los astrólogos saben que estos cuatro símbolos representan a los cuatro signos fijos del zodiaco y que se alinean naturalmente con los Grandes Sabbats. Estos íconos también han sido adoptados para representar a los cuatro evangelistas.
Conocido como Lammas, nombre cristiano medieval que se viene del sajón Hlaf y deriva en Loaf-mass o fiesta de la hogaza de pan, es también Lughnasadh para los celtas irlandeses, los juegos (nasadh) de Lugh el Dios Sol, quien consiguió los secretos de la siembra. En Gales es Lleu, el hijo rubio de Arianrhod, o sea el Dios del Sol y del Grano. En la antigua Grecia es la Kronia, que honra a Kronos como dios del grano cosechado. Esta es una festividad de la Era Dorada, regida por Rhea y Kronos, cuando no había opresión y si equidad y libertad. Como esto sucedió antes de que Zeus trajera orden al mundo, la Kronia es una fiesta caótica.
Los romanos celebran a Ceres, en la Ceresalia y en la Streghería italiana la llaman La Festa di Cornucopia. Podemos decir que con esta cosecha se honra al Dios Sol, que se va debilitando a la vez que crece en el vientre de la Diosa, y al mismo tiempo agradecemos las semillas y las plantas que pasan por un proceso de muerte, como es una cosecha, para poder renacer en la siguiente estación. Es la promesa de la siembra de la Primavera convertida en realidad.
Existen multitud de mitos acerca de la primera cosecha y el rito incluye la cosecha misma, siendo la celebración final la ingestión del pan. En la Rama Dorada, Frazer da cuenta de cómo los ritos giran alrededor del acto mismo de la siega, del uso de la hoz, la guadaña o el machete, que mata la planta con el fin de obtener su sangre, su carne e incluso su espíritu. Son los rituales de muerte y renovación que se manifiestan en la obtención de sustento y que se manifiestan en el mito. Los sacrificios refuerzan la renovación: si el Dios del Grano mismo, cuando lo habita, se ofrece en sacrificio, el verter la sangre de toros o humanos como ofrenda conlleva el mismo significado.

Esta es la forma del que no podemos nombrar, Osiris de los Misterios, Aquél que brota de las aguas que vuelven
Del Libro Egipcio de los Muertos

Isis descubre los cereales entre las plantas silvestres y Osiris recorre el mundo enseñando la agricultura, además de la fabricación del vino y la cerveza, lo que nos remite a su descuatizamiento y diseminación por la tierra, llevando esa nueva prosperidad. El mito entonces se revive con la siembra ritual. Se abrían los surcos con un arado jalado por dos vacas negras y se fabricaban imágenes de Osiris con granos, tierra, hierbas aromáticas e incienso, para enterrarlas en los campos de labranza. El cereal al crecer permite el renacimiento del dios, el crecimiento de la sustancia divina. Isis llora su muerte y el Nilo inunda y fertiliza las tierras.
Isis, La de los Mil Nombres, es también la Creadora de la Verde Siembra, la Diosa Verde, la Señora del Pan, y no solo es la creadora de la flora sino la misma planta alimenticia. Es la Madre del Grano, al igual que Deméter/Perséfone, La que ha Parido los Frutos de la Tierra. Ella da a Triptolemus, príncipe de Eleusis, las semillas y el arado, jalado por serpientes, y lo manda a recorrer el mundo para enseñar el arte de la agricultura.
Deméter, de aceptado origen cretense, es La Madre de la Cebada, que parece ser el cereal cultivado más antiguo. Ella, al igual que la frigia Cibeles, son formas locales de la Gran Madre mediterránea. En los Misterios de Eleusis, los ritos de siembra eran realizados únicamente por mujeres, se sacrificaba un cerdo y su carne se mezclaba con los granos para asegurar una cosecha abundante. Las ceremonias de iniciación a los Misterios incluían ayunos y purificaciones, un descenso ritual al inframundo (que se llevaba a cabo con la ingestión de una bebida sagrada, compuesta de agua de cebada -que según Wasson contenía un enteógeno- y poleo, una menta) así como el uso de magia simpática para asegurarse la renovación de la vida. Una sacerdotisa y un sacerdote –representando a Demeter y Dionisios- oficiaban los ritos de iniciación, entre los cuales estaba el Matrimonio Sagrado o ieros gamos. Esto sucedía a lo largo de nueve días a finales de septiembre.

Mientras Adán esperaba con ansiedad su vuelta, había trenzado una guirnalda de preciosas flores para adornar sus cabellos y coronar sus labores campestres, como suelen hacer los segadores con su Reina de la Cosecha.
Milton. Paraíso Perdido.

Madre del Grano es un apelativo común que personifica la divinidad del cereal.
El vaivén de las espigas con el viento es un signo de su presencia a través del grano. Es el aspecto de proveedora de la Diosa. En Europa se cree que reside en las últimas plantas por cosechar. Con ellas se forma una muñeca, la Madre, Doncella o Reina de la Cosecha, o también una guirnalda. En algunos lugares se quema como ofrenda o se empapa en agua como amuleto que atraerá las lluvias, pero generalmente se guarda y sus granos se mezclan con los destinados a la nueva siembra.
Otra manera de personificar a la Madre del Grano es que alguien del pueblo se vista con sus atributos. He aquí un ejemplo, relatado por Clarke en 1812, de lo que sucede en Cambridge, Inglaterra:
En el Hawkie, o Casa de la Cosecha, vi a un payaso vestido de mujer, con la cara pintada, la cabeza decorada con mazorcas y otros emblemas de Ceres. Era llevado en una carreta por las calles, con gran pompa y gritos, los caballos cubiertos con sábanas blancas. Al preguntar por el significado de la cereminia, la gente me dijo que llevaban a la Reina de la Cosecha.
En Escocia al último atado de la cosecha lo llaman la Cailleach, que es el nombre de la Diosa como Vieja. En las Hébridas (las islas de Bride) la convierten en muñeca y la pasan de mano en mano entre todos los habitantes de la isla. El último en tenerla la cuelga en el granero, donde queda hasta la siguiente temporada. En los pueblos eslavos es muy similar este rito: se unen doce atados pequeños del último haz y se les llama la Baba, la Madre. La última mujer en atar esta Baba es envuelta en el resto de la gavilla de modo que solo sobresale la cabeza. La llevan en la carreta con el resto de la cosecha y en su casa le echan agua encima. Así permanece, mientras todos bailan a su alrededor.
Según Frazer, estos rituales primitivos formar parte del paganismo antiguo y en los que cualquier persona desempeña el rito, según sea necesario y, otra de las características de la antigua religión, no hay templos. Además, los ritos son mágicos más que propiciatorios...las cosas deseadas no se obtienen propiciando el favor de los seres divinos por medio del sacrificio...sino ceremonias...que se supone influyen directamente en el curso de la naturaleza.
El espíritu del grano habita también el maíz de los mayas, llamado Imix. Antes de la cosecha, los granos guardados de la anterior se reparten entre los sacos que recogerán las nuevas mazorcas. El Imix está igualmente en las últimas plantas que se recolectan. El campesino recoge estas semillas y en su casa son rociadas con sangre de gallina, para después guardarlas y repetir el ciclo en la próxima cosecha. El espíritu del arroz en Indonesia es tratado como a una mujer en su proceso de vida y muerte, y cuando el arroz está en flor es tratado como mujer embarazada, cuidándolo de igual manera para evitar que aborte. Cuando los granos empiezan a formarse son tratados como niños. Cuando la cosecha es ya necesaria, se toman todas las precauciones para ejecutar la obligada operación quirúrgica de segar con el mayor disimulo y dolor posibles (Frazer). Para los cree de Canadá, Lammas es Busk o fiesta de los primeros frutos, que es cuando ya el grano está maduro. Esta ceremonia marca el tránsito al año nuevo. Como parte del ritual , se hace limpieza y renovación completa, desde el fuego a los enseres, para poder recibir los nuevos frutos, que son ofrecidos al fuego sagrado.
Este giro de la Rueda marca la cosecha no solo de granos sino de hierbas medicinales y mágicas. Es el tiempo de prepararse para el otoño y el futuro invierno. Es el momento de recibir y honrar la abundancia de la Diosa, de agradecer a su hijo en forma de Grano, de alimento. Es tiempo de ver nuestra propia cosecha y saber que es lo que sembraremos para los días por venir.




Fue una noche de Lammas
- las mazorcas estaban maduras- Cuando esperé a Annie a la luz de la luna.
¡Mazorcas y atados de cebada¡
las mazorcas están
maduras
y no olvidaré esa noche

en el maizal con Annie

Robert Burns

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