lunes, marzo 23, 2009

Grau - Grado

Grado, la tierra del abuelo, esa que abandonó para no volver a los 14 años. En Asturias hubo mucha migración debido a la pobreza, pero el abuelo no lo hizo por esa razón, ya que él nació de padres de cierta posición económica, que ya habían visitado América, hecho dinero en ella y construido una casa "de indiano" con sus ganancias. Para nosotras es un misterio el porqué se fue. Debió haber sido por razones familiares. O por el simple deseo de aventura. O ambas. No lo sabemos. Solo que ahora somos nosotras, su segunda generación, las que hemos vuelto a tierras asturianas.

Fui con Mati, quien me dio un aventón. Primero al cementerio. Había estado alguna vez ahí, los primos me enseñaron la tumba, diciendo que es lo único que nos quedaba (nosotras incluidas) de la herencia familiar. Quise intentar encontrarla y rendir honores a mis ancestros, a mi ancestra Basilia, la bisabuela y dueña de ese cachito de tierra para la eternidad. Y para ir al Cementerio debía seguir el camino de Santiago, tal como lo señalan los signos.
en este camino fuimos recogiendo flores y perdí mi jersey, mi sueter junto con mi prendedor celta que me regaló Iwan. Cada vez que me pasa algo así siento que es un precio que pago por lo que viene, que es bueno siempre
hice mis salutaciones, mi ritual de reencuentro. Ésta es la casa de los ancestros, con sus 4 tumbas, y su cruz enmedio, que dice que es propiedad de Basilia Ordiales.
y ésta es la casa, el famoso Calabión, monumento regional, que perdieron el bisabuelo y sus hermanos al juego, según me dijeron los primos antes. Los dueños actuales cambiaron el techo de pizarra después de un incendio y ahora la tienen azul. Bien cuidada, con su huerta lista para la primavera.
y me dediqué a caminar este pueblino de arraiba a abajo. Es pequeño, y viejo. Y agradable.
buscaba a los primos, pero no estaban. La ropa del vecino se secó mientras tanto. Fui a comer con Pepe el Bueno y charlé con varias gentes, preguntando por los González Ordiales. Y aunque encontré algunas pistas, debo volver y volver hasta tejer esa historia que nos elude pero que traemos en la sangre de todas maneras.
me regresé en tren de cercanías. En el FEVE. Ferrocaril Vecinal, hasta Oviedo
y esta es la infaltable foto de espejo en Grao.Ésta es la que fuí.

Esa misma tarde (mi tarde) recibí un mensaje de mi hermana: la embajada de España en México le llamó para comunicarle que su acta literal de nacimiento española de origen estaba lista. Ese mismo día mi hermana se hacía española, cumpliendo un deseo y un destino, mismo que será mío a mi regreso.
Coincidencias, sincronías, resultados.

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