miércoles, abril 08, 2009

vuelve a la vida


En estas tierras del norte se entiende perfectamente y de manera vívida la mitología que simboliza la llegada de la primavera como un verdadero renacer. Digamos y para no ir más lejos, la historia de Perséfone raptada por Hades, que la lleva al meritito y osucro infierno. Su madre Deméter se enoja tanto que decreta el invierno: nada de plantas, calor, vida sobre la tierra hasta que su hija vuelva a su superficie. Cuando lo hace, trae consigo toda la fuerza de la vida y la tierra se llena de verdor, color, de luz y de calor.... la primavera

y es maravilloso como los árboles desnudos se comienzan a llenar de brotes verdes. Nuevas piñas en este pino noruego, campanillas blancas que aún conservan el color de la nieve
los crocus que anuncian el final inminente del invierno en Sandnes

los brotes de sauce, conocidos como gatitos por su calidad aterciopelada, estos en Stavanger
los de castaña, en el bosque de Volksdorf, Hamburgo
de arbustos

o estos brotes rojos y misteriosos
de las primeras flores en asomar la cabeza en Hamburgo
el castaño buscando abrir su mano
y los conejos, con su capacidad de reproducción, son también símbolos de la abundancia natural que, casi literalmente, explota y cubre la tierra de vida. Es por eso que los usan, junto con los huevos, para perpetuar aunque sea ya inconcientemente, los rituales paganos de agradecimiento

1 comentario:

Víctor Gayol dijo...

Qué hermoso, querida Elizabeth. Hace tiempo que no me pasaba por aquí, muchas sorpresas. Mucha suerte en tu nomadismo.